27 jun. 2015

Impactante boicot a las elecciones en Oaxaca

En Tlaxiaco, la población apoyó al magisterio para evitar entregar la Junta Distrital.
Foto del muro de "Desde las nubes", de Facebook.
Hubo un combativo boicot a las elecciones en la ciudad de Tlaxiaco y en todo el estado de Oaxaca. Como parte del boicot a las elecciones a que llamaron los padres de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, los maestros de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de la Educación (CNTE) desde el día lunes primero de junio tomaron instalaciones de la junta distrital número 6 del Instituto Nacional Electoral (INE) en Tlaxiaco, Oaxaca, como también se tomaron en diferentes partes del Estado de Oaxaca por acuerdo de su Asamblea Estatal. En Tlaxiaco los maestros bloquearon las tiendas como Coppel, Milano, Electra, las casas de campaña de los 10 partidos políticos electorales. El día jueves ocuparon los bancos y establecieron su campamento principal en la explanada Benito Juárez que es el centro de esta población. Sucesos semejantes ocurrieron en diferentes regiones del estado y en la ciudad de Oaxaca, donde los maestros tomaron el Aeropuerto y varias gasolineras. También hubo tomas de centros de abastecimiento de gasolina en Salina Cruz y el Tule.

En Tlaxiaco, el día antes de las elecciones, el 6 de junio, los maestros desde la mañana y ante la noticia del envío de miles de tropas del ejército disfrazado de policía federal a Oaxaca se concentraron en la calle Hipódromo para defender el bloqueo del INE. Entre las 13 y 13.30 de la tarde llegó un contingente de unos 60 policías federales con escudos, toletes y granadas de gas o granadas normales respaldados más atrás por unos 300 a 400 militares y policías federales armados con equipo sofisticado, como si fueran a una guerra para tratar de recuperar el INE. Los maestros se mantuvieron firmes.

Es de destacar que ante la amenaza policiaco-militar,  un número importante de personas de otros sectores, como son los jóvenes, comerciantes y otros hombres y mujeres, se integraron para engrosar las filas de los manifestantes, que llegaron a ser alrededor de dos mil personas en total. Estaban decididos a no permitir la acción de la policía federal. La gente se armó con palos y piedras y algunas personas en los edificios en esa calle entregaron trapos mojados para ayudar a los manifestantes a defenderse del gas lacrimógeno. Gritaron diversas consignas como: “¡Aparición con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa!”, “Asesinos y violadores, ¡váyanse! ¡No tienen nada que hacer aquí!”, “¡Los policías no son trabajadores, son el brazo armado de los explotadores!”, “De Iguala a los Pinos, ¡cárcel a los asesinos!”, “Narcos y policías la misma porquería!”, entre muchas otras más. Este contingente de policías fue cercado por los maestros y se les fue reculando, hasta atrás de la calle Independencia.